Después de un bloqueo de suministros de más de dos meses a la Franja de Gaza, que tiene a los civiles en hambruna y sin la posibilidad de recibir atención médica digna, Israel anunció que permitirá el ingreso de un mínimo de ayuda humanitaria. Los miembros de extrema derecha de la coalición gobernante han llegado a declarar que «Gaza no necesita ayuda»; a su vez, el ministro de Finanzas israelí dijo que entregaría «pan pita y un plato de comida al día», y con el único objetivo de evitar sanciones internacionales.
