Han pasado 50 años desde la caída de Saigón, un día que marcó el final de un largo y brutal capítulo en la historia de Vietnam. En los años posteriores, resurgió de las cenizas de la guerra, reinventándose como una metrópolis vibrante. Sin embargo, bajo el horizonte moderno y el bullicio del crecimiento económico, los recuerdos del 30 de abril de 1975 siguen resonando.
