El Gobierno de Nicaragua impulsa la prohibición de la doble nacionalidad. El Congreso aprobó una reforma constitucional que implica que una persona que adquiera una ciudadanía extranjera perderá la nicaragüense. En su exposición de motivos, Daniel Ortega y Rosario Murillo argumentaron: «la nacionalidad no es un trámite administrativo, sino un pacto sagrado de lealtad». Más información con nuestro corresponsal para Centroamérica, Andrés Suárez Jaramillo.
