Un dron ruso alcanzó un autobús que evacuaba a civiles en la región de Sumy, matando a nueve personas, según informaron funcionarios ucranianos. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó que las víctimas eran civiles y exigió más sanciones contra Rusia tras el ataque. El ataque ocurrió pocas horas después de que Moscú y Kiev mantuvieran sus primeras conversaciones directas de paz en años, en las que no se logró un cese al fuego, pero sí un intercambio de mil prisioneros de guerra por cada país.
