Las centrales obreras, trabajadores de compañías bananeras e indígenas han salido a las calles de Panamá para rechazar los cambios en el sistema pensional, el acuerdo de seguridad firmado con EE. UU. y contra la minería. Luego de más de 20 días de protestas, el Gobierno del derechista José Raúl Mulino condena el bloqueo de cientos de vías del país y advierte que no permitirá que se paralice la economía.
