El movimiento del reguetón demoró en llegar a París de manera masiva. Pero la pandemia del Covid-19 ayudó a que, tras un periodo de confinamiento, los parisinos organizaran fiestas especiales para escuchar y bailar esa música latinoamericana. Hoy se escucha y «se perrea» hasta en lugares míticos como La Machine du Moulin Rouge de París.
