En una de sus primeras salidas del Vaticano tras haber sido elegido como pontífice, el papa León XIV visitó la tumba de su antecesor, el fallecido papa Francisco, en la basílica romana de Santa María la Mayor. Allí, sorprendió a los visitantes que se presentaron a rendir homenaje a Francisco. El pontífice recibió ovaciones y ofreció una bendición a los feligreses que lo esperaban a la salida del templo.
