La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el pasado 1 de mayo que comenzaría un proceso de conversaciones para ir incorporando gradualmente una reducción al número de horas que un trabajador cumple semanalmente. Casi en paralelo, el Consejo de Ministros de España aprobó una nueva reducción a 37,5 horas que espera por la discusión en el Congreso.
