Las comunidades cercanas a la frontera indio-pakistaní en Cachemira temen el aumento del conflicto. Miles de personas han tenido que huir de sus hogares por el recrudecimiento del conflicto y aquellos que han decidido quedarse viven con miedo. Ambos países se han acusado mutuamente de escalar los enfrentamientos, mientras los civiles son quienes deben aguantar las consecuencias.
