India y Pakistán intercambiaron disparos y fuego de artillería en medio de una creciente tensión. Mientras Nueva Delhi atacó Islamabad y la disputada región de Cachemira con misiles, Pakistán prometió tomar represalias, afirmando que había derribado cinco aviones indios en el peor enfrentamiento en más de dos décadas entre las dos potencias nucleares. Civiles murieron a causa de los ataques en ambos países, según sus respectivos Gobiernos.
