En los departamentos de ultramar, la lengua y la cultura criollas aparecen como un baluarte contra el racismo y la estandarización. El concepto de «criolidad» se desarrolló a finales de la década de 1980, a raíz de «Negritud» de Aimé Césaire y «Antillanidad» de Edouard Glissant. Para comprender mejor esta compleja identidad, un equipo de France 24 viajó a la isla de Martinica.
