Los conductores de autobuses de Argentina iniciaron una huelga de 24 horas en reclamo al gobierno de Javier Milei por mejoras salariales. La medida tuvo mayor impacto en el interior del país y en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Al menos 300 líneas de colectivo dejaron de prestar servicio en todo el país desde la medianoche, luego de que fracasaran las negociaciones entre el sindicato nacional, Unión Tranviarios Automotor (UTA), las cámaras empresarias y el Gobierno.
