El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha generado una serie de temores. Más allá de su política arancelaria, que podría derivar en una guerra comercial con sus principales socios, el establecimiento de doctrinas que atentaría contra los derechos civiles adquiridos por la comunidad LGBT, han motivado preocupación no sólo entre los integrantes de esta comunidad sino también en las empresas, entre ellas Disney.
