Con sus 60 lenguas habladas, Costa de Marfil posee una de las mayores riquezas lingüísticas del mundo, aunque desde la colonización la educación siempre se ha impartido en francés. En un país donde el 47% de la población es analfabeta, aprender a leer es aún más difícil cuando las clases se imparten en francés, una lengua poco hablada en las zonas rurales, según la Unesco. Por ello, el Gobierno ahora quiere ampliar su programa de enseñanza en lenguas locales.
