Miembros de la comunidad indígena colombiana ocuparon la Universidad Nacional de Colombia. Más de 10.000 personas se reunieron en el campus antes de las marchas del Primero de Mayo en apoyo al Gobierno del presidente Gustavo Petro. La comunidad, que aboga por los derechos indígenas, la gobernanza territorial y soluciones a problemas estructurales en áreas remotas, declaró a la universidad como zona humanitaria debido a los desafíos climáticos. Aunque la protesta fue pacífica, la ocupación interrumpió el funcionamiento normal de la universidad, lo que generó preocupación entre los directivos y los estudiantes. Las autoridades estiman que el número de participantes podría llegar a 20.000, mientras Colombia se prepara para consultas populares vinculantes sobre la reforma laboral.
