Dos clubes que nunca han levantado la copa y dos que esperan reverdecer laureles después de más de 10 años sin hacerlo son los últimos que quedan por vida. Se trata de unas semifinales marcadas por los estragos de una larga temporada, que tienen a varios de los protagonistas habituales de los cuatro clubes marginados por lesión. Barcelona y PSG aspiran además a sendos tripletes. Estos son los desafíos de los clasificados a la ronda de los cuatro mejores.
