Irán declaró un día de luto nacional tras una letal explosión que sacudió el puerto de Shahid Rajai, en la ciudad de Bandar Abbas, en el sur del país, el 26 de abril. El líder supremo, Alí Jamenei, exigió una «investigación exhaustiva» para «darle seguimiento de acuerdo con la normativa». La detonación dejó decenas de muertos y más de 1.000 heridos.
