El papa Francisco vivió 76 años de su vida en América Latina y solo dejó definitivamente el continente cuando se convirtió en papa en 2013. Conocido como «el padre Bergoglio» en su país natal, Argentina, intentó acercar su papado a Latinoamérica, refiriéndose constantemente a los problemas sociales persistentes en la región y visitando diez países latinoamericanos durante su pontificado: Brasil, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Cuba, México, Colombia, Chile, Perú y Panamá.
