República Democrática del Congo enfrenta una profunda crisis política y humanitaria, especialmente en la región oriental, donde el grupo armado M23, presuntamente respaldado por Ruanda, ha tomado control de territorios estratégicos. Desde enero, el conflicto ha causado más de 7.000 muertes y un desplazamiento masivo de la población. En medio de esta escalada de tensiones, el Partido Popular para la Reconstrucción y la Democracia (PPRD) ha sido suspendido a nivel nacional. El presunto regreso del expresidente Joseph Kabila, tras dos décadas fuera del país, ha generado intensos debates políticos. Mientras tanto, escenas de patrullas militares, mercados abarrotados y equipos médicos atendiendo la crisis reflejan la gravedad de la situación en el terreno.
