Si bien el Tratado de No Proliferación de 1968 tenía como objetivo limitar los arsenales nucleares a cinco potencias reconocidas, países como India, Pakistán, Israel y Corea del Norte no lo han firmado o se han retirado de él. Las tensiones están aumentando a medida que Irán enriquece uranio al 60%, acercándose a niveles aptos para el desarrollo de armas, lo que preocupa a Estados Unidos y sus aliados. Las rivalidades regionales, en particular entre Irán y Arabia Saudita, complican aún más la situación.
