Las conversaciones entre Teherán y Washington se reanudaron en Roma, marcando la segunda ronda de negociaciones indirectas destinadas a revivir un acuerdo nuclear. Los funcionarios iraníes describieron la reunión como productiva, con avances en principios y objetivos compartidos. Las conversaciones tienen como objetivo impedir que Irán desarrolle armas nucleares y, al mismo tiempo, satisfacer la demanda de Teherán de levantar las sanciones estadounidenses que han afectado gravemente a su economía.
