El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, asistió a la misa del Viernes Santo en el Vaticano. El republicano mantiene una relación tensa con la Iglesia católica, luego de haber usado la Biblia para justificar la deportación de migrantes por parte del Gobierno de Donald Trump. Horas antes, el vicepresidente se reunió con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, para dialogar sobre las relaciones económicas entre Italia y Estados Unidos.
