Pocos artistas logran combinar la experimentación en la música electrónica a un resultado tan íntimo como lo hace Ela Minus. El primer acercamiento de la colombiana fue tocando la batería en su adolescencia, y luego estrechó su relación con este instrumento en el prestigioso Berkeley College of Music. Pero fue cuando empezó a diseñar sintetizadores que se enamoró del lado más electrónico del sonido.
