El Ejército israelí anunció que alrededor del 30% de la Franja de Gaza fue transformado en «zona de seguridad», y amenazó con permanecer allí, incluso después de que se alcance un acuerdo con el grupo islamista Hamás. Además, el ministro de Defensa señaló que Israel seguirá bloqueando la entrada de ayuda al enclave palestino, mientras la crisis humanitaria se agudiza y los gazatíes se ven obligados a desplazarse en medio de los bombardeos.
