El mortífero ataque de Moscú contra Sumy del domingo 13 de abril ha centrado la atención en esta región del norte de Ucrania, donde Kiev afirma que ya está en marcha una ofensiva rusa. Según los expertos, su objetivo es estirar las líneas de defensa ucranianas. También da la imagen de un Ejército ruso que avanza, en un momento en que el Frente Oriental está empantanado en un sangriento estancamiento.
