La Organización Mundial de la Salud firmó un pacto histórico sobre cómo hacer frente a futuras pandemias. Cinco años después de la declaratoria de emergencia por el Covid-19, el acuerdo, jurídicamente vinculante, pretende garantizar una mejor preparación ante futuros escenarios como aquel. Estados Unidos estuvo ausente, dado que el presidente Donald Trump ha iniciado el proceso de doce meses para abandonar el organismo sanitario de la ONU.
