La familia del salvadoreño Kilmar Ábrego García, que fue deportado desde Estados Unidos hacia una prisión en El Salvador por error, volvió a pedir su inmediata liberación, y exigió su regreso a territorio estadounidense. Por su parte, la justicia de Maryland presiona a la Casa Blanca para que haga efectiva la orden del Tribunal Supremo. La Corte señaló que el Gobierno de Trump debe facilitar el regreso de Ábrego, pero la Administración insiste, sin pruebas, en que él es un criminal.
