Mientras las reacciones internacionales instan a un mayor apoyo a Ucrania tras el ataque ruso en la ciudad de Sumy el domingo, que dejó 35 civiles muertos y 119 heridos, según los servicios de emergencia ucranianos, Rusia rompió el lunes el silencio sobre el incidente. Aunque el Kremlin se rehusó a entrar en detalles de lo sucedido, el portavoz presidencial, Dmitri Peskov habló de la política de ataques que maneja Moscú, que solo avanza sobre objetivos militares, puntualizó el vocero.
