Ya entraron en vigor los aranceles del 125% a las exportaciones chinas en Estados Unidos. Entretanto, Beijing busca mantenerse firme, e implementó aranceles de represalia del 84% hacia los productos estadounidenses. Asimismo, China sigue plantando cara a Washington, prometiendo «luchar hasta el final», al tiempo que se muestra abierta a la búsqueda de un diálogo «basado en el respeto mutuo».
