
La condena del Tribunal Penal de París contra la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, despertó la solidaridad en la ultraderecha de Francia. El presidente del partido, Jordan Bardella, afirmó que la decisión «ejecuta la democracia francesa»; Eric Zemmour, opositor de la ultraderechista dijo que Le Pen «tiene la legitimidad para presentarse en la urnas». Por su parte, Rusia, Italia y Hungría también reaccionaron.