
El comisionado Adam Silver anunció el 27 de marzo que el multimillonario negocio de la liga de baloncesto más importante del mundo exploraba las posibilidades de iniciar actividades en Europa, un sueño largamente postergado por falta de acuerdos. De concretarse el proyecto, el panorama luce incierto para la Euroliga, el máximo torneo de clubes del continente.