
En el primer día de la festividad musulmana de Eid al-Fitr, las autoridades sanitarias de Gaza reportaron la muerte de al menos 24 personas, incluidos varios niños, a causa de ataques israelíes. Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que su gabinete aprobó la intensificación de la presión militar sobre Hamás y rechazó las acusaciones de que Israel no está dispuesto a negociar un acuerdo para la liberación de los rehenes. Sin embargo, insistió en que Hamás debe rendir sus armas como condición indispensable.