
India, el segundo mayor importador de armas del mundo después de Ucrania, sueña ahora con posicionarse como un país capaz de producir y vender sus propias armas en el extranjero. Nueva Delhi produce chalecos y cascos antibalas, binoculares de visión nocturna, drones, helicópteros e incluso misiles. Desde 2014, el Gobierno nacionalista del primer ministro, Narendra Modi, ha impulsado la autosuficiencia, en particular con su política ‘Hecho en India’.