El mar Negro es clave para Rusia, al transportar el 70% de sus exportaciones de cereales y 2 millones de barriles de petróleo diarios. Las sanciones occidentales y la guerra en Ucrania han alterado su comercio, pero Moscú espera que con el anunciado cese al fuego, mediado por Estados Unidos, su papel en las cadenas de suministro global regrese.
