Con 66 votos a favor y 52 en contra, el Parlamento de Israel aprobó los presupuestos de 2025 y, de este modo, la supervivencia del Gobierno de Benjamin Netanyahu. De los 200.000 millones de dólares de presupuesto, 30.000 millones serán para partidas militares: la reanudación de los ataques contra la Franja de Gaza le permitió al premier mantener sus alianzas con sus socios ultraortodoxos y ultranacionalistas. El encuentro estuvo marcado por protestas tanto dentro como fuera del recinto.
