
La polémica decisión de Donald Trump de enviar a cientos de migrantes venezolanos a El Salvador ha provocado angustia e incertidumbre entre sus familias. Muchos no saben del paradero de esposos, padres o hijos. Fueron enviados a una megacárcel en El Salvador, bajo señalamientos de pertenecer al grupo criminal Tren de Aragua, pero testimonios de sus allegados apuntan a que su único pecado es ser de Venezuela y tener tatuajes.