Israel reanudó su ofensiva en la Franja de Gaza dejando cientos de palestinos muertos y poniendo fin al frágil alto el fuego. El primer ministro del Estado de mayoría judia, Benjamin Netanyahu, dijo que los ataques de esta semana son «solo el principio» y su Gobierno amenazó directamente a los habitantes del enclave palestino, diciéndoles que si todos los rehenes no son liberados y Hamás no es «eliminado», Israel «actuará con una fuerza nunca antes vista». Mientras tanto los cadáveres se amontonan en los hospitales desbordados y los gazatíes luchan por sobrevivir a los bombardeos israelíes.
