El centro de Belgrado fue el punto de congregación de miles de manifestantes que participaron en una protesta calificada como «histórica» en contra de la corrupción del Gobierno de Aleksandar Vucic, al que responsabilizan del derrumbe de una estación de tren en 2024. El mandatario, quien se encuentra en el poder desde 2017, denunció que detrás de las manifestaciones hay movimientos políticos que buscan derrocarlo, acusaciones negadas por los manifestantes, que en su mayoría son estudiantes.
