El expresidente filipino, Rodrigo Duterte, rinde cuentas ante la Corte Penal Internacional (CPI) por las acusaciones de más de 1.000 ejecuciones extrajudiciales por escuadrones de la muerte entre 1998 y 2016, mientras era alcalde. Tras llegar a la presidencia, aunque su enfoque era la lucha contra las drogas y la violencia, el discurso de Duterte se caracterizó por sus mensajes misóginos y amenazantes contra sus opositores.
