Pablo Morales no tiene nada en contra de Donald Trump, y cuando el presidente estadounidense prometió deportaciones masivas, no se preocupó porque, como inmigrante legal de Cuba, pensaba que solo afectarían a los delincuentes. Pero entonces los agentes de inmigración detuvieron a su hijo Luis, un conductor de vehículos compartidos que nunca ha infringido la ley y que también estaba en Estados Unidos legalmente.
