Después de que Donald Trump enviara una carta a Teherán pidiendo negociaciones nucleares y advirtiendo de una posible acción militar si Irán se negaba, el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, calificó las amenazas estadounidenses de «imprudentes». Jamenei afirmó que la invitación estadounidense a las conversaciones pretendía «engañar a la opinión pública mundial» al pretender mostrar que Estados Unidos «quería negociar, pero que Irán no estaba dispuesto a hacerlo».
