Entró en vigor el aumento del 25% a los aranceles a todas las importaciones de acero y aluminio que había anunciado el Gobierno de Donald Trump. En respuesta, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, aseguró que «los derechos de aduana son malos para las empresas y los consumidores» y anunció un recargo a los productos estadounidenses a partir del 1 de abril. Por otro lado, China también prometió proteger sus intereses legítimos y condenó las acciones de Estados Unidos.
