Los seguidores del candidato presidencial de extrema derecha y pro-ruso, Calin Georgescu, protestaron frente al Tribunal Constitucional, que ratificó la decisión de la Oficina Electoral Central y descartó la candidatura de Georgescu. El bloqueo se produjo menos de dos semanas después de que los fiscales rumanos abrieran un caso penal en su contra por incitación a acciones contra el orden constitucional, difusión de información falsa y participación en la creación de una organización con carácter fascista, racista y xenófobo.
