En Siria, el Gobierno interino de Ahmed al-Sharaa dio por terminada la operación contra los seguidores del derrocado Bashar al-Assad. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los combates causaron la muerte de más de 1.500 personas, más de 1.000 de ellos civiles, y la mayoría alauitas, por lo que la ONG denuncia que los combatientes del Gobierno aprovecharon para ejecutar masivamente a los seguidores de esta minoría religiosa.
