Dos buques se estrellaron en el mar del Norte. Uno era sueco y transportaba petróleo para aviones del Ejército estadounidense, y otro de bandera portuguesa, llevaba contenedores. Aunque el accidente provocó múltiples explosiones, solo se reportó una persona herida y los tripulantes de las embarcaciones fueron llevados a tierra con éxito. Sin embargo, la gran preocupación es la contaminación que está provocando el crudo en las aguas del océano, un daño que las autoridades británicas intentan contener.
