China comienza a aplicar el gravamen del 15% a las importaciones estadounidenses de algunos productos agrícolas como el trigo y el maíz; y de un 10% a la soja, la carne de cerdo, de res y otros alimentos. Estas medidas se tomaron como respuesta a los aranceles que la Administración de Donald Trump impuso sobre los productos chinos. Desde el Gobierno de Beijing instan a Trump a que «respete las reglas multilaterales».
