Las autoridades de protección civil de Guatemala pidieron el lunes 10 de marzo la evacuación “inmediata” de al menos mil personas y advirtieron que unas 30.000 se encuentran en riesgo por la erupción del volcán de Fuego, en el suroeste del país. Cientos de pobladores dejaron sus hogares en la madrugada y, aunque la tarde el coloso disminuyó su actividad, el temor sigue latente tras la tragedia de 2018.
