Aunque el operativo contra grupos leales al derrocado presidente Bashar al-Asad concluyó, cientos de personas continúan huyendo de las provincias costeras de Latakia y Tartús, tras varios días de violencia que dejaron más de 1.300 muertos. Desde Beirut, Ethel Bonet nos cuenta cómo se está atendiendo desde Líbano la situación.
