El ministro israelí de Energía, Eli Cohen, ordenó el corte total del suministro del servicio a la Franja de Gaza. Aunque en el enclave ya se ha vuelto habitual vivir con intermitencias en el servicio de electricidad, la disposición de Cohen dificulta aún más la grave situación humanitaria. Los pocos hospitales aún operativos dependen de generadores eléctricos que funcionan con gasolina.
