Después de días de intensos combates en Ucrania, y a medida que las conversaciones de paz podrían estar cada vez más cerca, Rusia afirma haber tomado el control de cuatro poblaciones en la región fronteriza de Kursk, que Kiev mantenía desde la sorpresiva incursión de agosto de 2024. Sin embargo para noviembre, los ucranianos habían perdido más del 40% de los 984 kilómetros cuadrados de Kursk que ocuparon en agosto, según el Instituto para el Estudio de la Guerra, un think tank estadounidense.
